ESCALERA AL CIELO
ESPIRITUALIDAD 1.0
Tanto en la tradición buddhista como en otras tradiciones orientales y occidentales, la meditación u oración no es la única práctica hacia el desarrollo espiritual y sus beneficios.
Existen otros aspectos que hacen a las prácticas espirituales, que no son tan "ornamentales" o representativas pero tienen una incidencia determinante en nuestra prosperidad espiritual como son nuestros hábitos y costumbres.
Algunas personas encuentran la frustración rápidamente al incursionar en la meditación, porque su formación y condición le impiden encontrar concentración o atención, (hablamos de esto en las secciones relacionadas con componentes de nuestro cuerpo) o asocian la oración o cánticos devocionales a un artificio e irreal recurso de conexión con su naturaleza inmaterial.
El universo religioso o espiritual, también obedece (con el debido respeto) a fenómenos de "mercado". Es decir, cada fundamento religioso o sistema de creencias, defiende un fundamento definido por sus experiencias y, estas experiencias, tienen distintivos que son los que destacan y seducen a los devotos que conectan con estas ideas o propuestas. Pero muchas veces esta seducción se queda en la superficie porque el interesado no logra comprender o ingresar con profundidad en su implementación, por lo tanto, se ve obligado a desarrollar otras áreas de su espiritualidad y así crear las condiciones para dicho contacto.
¿Cuáles son estos impedimentos en el avance de su desarrollo y profundización en sus prácticas?
La síntesis más precisa que se me ocurre como respuesta es COHERENCIA. Solemos creer que la simple fe en una idea nos llevará a la realización del logro preconcebido... y la verdad es que en la mayoría de los casos esto está muy lejos de ser así. Tal vez muchos devotos se sientan a meditar u orar con las mejores intenciones y su mayor determinación y confianza en ello, pero resulta que las condiciones previas y necesarias para que se den los resultados no fueron cultivadas y por ende no están presentes.
Estas condiciones no son fenómenos lejos de nuestra cotidianidad, es más, son nuestra cotidianidad. Son aspectos que manejamos momento a momento en nuestra vida ordinaria como cualquier ser de este mundo. Es en este punto donde una de las interpretaciones más interesantes que he escuchado sobre qué es el Buddhadhamma (la enseñanza del Buddha) es la definición que da el Venerable Jayassaro bhikkhu quien lo define como un "sistema educativo".
Esta definición implica una reforma integral del ser y no un recurso colateral como muchos meditadores consideran a la meditación, es decir, "Yo y la meditación", como si fuera una especie de apéndice a donde recurre en determinadas ocasiones o en determinados momentos del día para hacer una diferencia entre "mi vida en el mundo y mi vida espiritual". Muy distinto es cuando uno comprende que la educación que recibimos del Buddha debe ser integral o no funciona.
Así que entendiendo al crecimiento o desarrollo espiritual como un sistema educativo no podemos dejar nada suelto si queremos o anhelamos avanzar y hacer la diferencia en nuestras vidas. Uno de estos componentes condicionantes en nuestro desarrollo es la generosidad. Sin practicar la generosidad no hay renuncia y sin renuncia no hay abandono de las impurezas y creencias que nos impiden hacer contacto.
Sila (la ética buddhista u alguna similar) es indispensable ya que ésta es la causa principal que apronta nuestra Nama para la meditación. De ello hablaremos en otro post de esta misma sección.
Otros aspectos que podemos y debemos desarrollar como condición para lograr un nivel de concentración estable en nuestras meditaciones son las virtudes (Parami's) en las que flaqueamos.
El desarrollo y progreso en estos aspectos integrales mencionados, te hará experimentar cambios importantes y abrirá el camino para tu desarrollo meditativo. Esta es la vida y el desarrollo espiritual, nada puede quedar afuera o particionado.
Por último, aunque no tengas una buena y estable concentración en tus meditaciones, sólo es algo temporal para aquel que persiste.

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