EL HABLA CORRECTA
La palabra, la facultad del habla, de la comunicación verbal, esa cualidad tan desestimada hoy día, perdida entre conceptos como la libertad de expresión y el relativismo perceptivo.
El Buddha sitúa a la palabra en el grupo de experiencias humana que corresponden a la ética, a la vigilancia de nuestras acciones... y por qué es esto de esta manera?
Simplemente porque tiene el potencial de generar sufrimiento a otros.
SILA, la ética buddhista; medio de vida correcto, acción correcta y habla correcta.
¿Cómo a algo que tiene categoría ética y el potencial de hacer daño, le hemos dado rienda suelta? ¿Cuáles son las consideraciones a las que hemos llegado para concluir que la libre expresión del pensamiento se puede hacer de cualquier forma verbal?
Es interesante percatarse que la idea de la libre expresión ha ido incluyendo paulatinamente el libre lenguaje. Otro aspecto es ver como la mentira se ha convertido en un instrumento válido en varios sectores de la actividad humana. Los políticos pueden mentir, los abogados penalistas pueden mentir, los criminales tienen el beneficio de la mentira en su defensa, los publicistas pueden "mentir"... y tal vez algún caso más que se me escapa.
¿A qué me refiero con esto de "pueden"? Al hecho de que no hay consecuencias legales y, poco a poco, la población tampoco los cuestiona, hemos ido aceptado la mentira como parte estructural del funcionamiento del sistema.
Por otra parte, hemos vulgarizado nuestro lenguaje común y hasta oficial, ya la vulgaridad lingüística no es propia de quienes carecen de formación educativa o carecen de la influencia moral y ética de la familia, sino que se ha extendido al ámbito político, a medios de comunicación, a la cultura, al entretenimiento.
Y por último, la agresión, la violencia, la lesión psicológica-emocional ya no es sancionada por la ley, nadie es sancionado por difamación o daño moral o psicológico. Salvo los casos donde hay mucho dinero en medio, como en todos los ámbitos.
Nuestras culturas han ido aceptando los nuevos modos de lenguaje como sinónimo de libre expresión. Es común escuchar personas decir que si no puede decir lo que piensa como le da la gana se siente oprimida... y si bien es cierto que tener libertad de opinión es uno de los logros más importante que tienen algunos sistemas sociales de nuestro mundo, también es cierto que el modo en que ejercemos esta libertad no está regulada por ninguna ley.
¿Qué hace esta situación diferente a la que se vivía en la época del Buddha? Varias cosas; la tecnología de la comunicación, la dominación del relativismo filosófico y el interrelacionamiento cultural universal. Siempre se mintió, siempre se difamó y agredió verbalmente, siempre hubo lenguaje vulgar, pero se diferenciaban los niveles éticos mediante el lenguaje. En mi país, hoy día, un estafador que usa la mentira a gran escala no es visto como un ser despreciable, sino como uno muy inteligente. Incluso, si el botín lo pagamos entre todos.
¿Qué se expresa en nosotros?
El habla correcta en una sociedad, sostiene el entramado convencional de un sistema, permite acuerdos y esfuerzos comunes que nos dan garantías de funcionamiento y supervivencia, sin ello, el sistema se cae por falta de confianza.
De la misma manera sucede en el entramado psicológico personal, el cultivo del pensamiento y expresión vulgar, el autoengaño y engaño a otros, el insulto a ortos y hacia uno mismo, deteriora todo nuestro tejido psicológico y cognitivo. Esto engrosa nuestra percepción en vez de refinarla, ya no deja espacio para lo sutil, no hay meditación que corrija esta degradación ni intelecto capaz de compensar el deterioro.
Lo que es desagradable e impropio para otros, también se va instalando en nosotros. Forma un tejido, un cultivo una maraña de donde es muy difícil salir. ¿Tus meditaciones son difíciles? Tal vez, simplemente son vulgares.
El habla correcto es uno de los ocho principales entrenamientos de la autorreforma en el buddhismo, uno de los ocho entrenamientos hacia la libertad.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario